(fuentes: Doctor Ignacio Londoño – Blog de Alejandra Plaza – Revista Alergia de México)

Para empezar el mundo está sufriendo las consecuencias de factores externos que no podemos controlar como la contaminación ambiental y el mismo coronavirus,  así que  debemos prepararlo porque las enfermedades pueden instalarse en nuestro organismo.

ALIMENTACIÓN:

  • Mejorar nuestros hábitos de alimentación: en lo posible eliminar de la dieta los azúcares refinados, los alimentos procesados y de paquete, disminuir las grasas saturadas debido a que pueden causar inflamación y en consecuencia distraen el sistema de defensas.
  • Hidratación abundante y de calidad: indispensable para la eliminación de virus e infecciones.
  • Adicionar al consumo diario alimentos que tengan vitamina C: limón, mandarina, piña, mango, kiwi, papaya, fresas, entre otros.
  • Adicionar al consumo diario grasas vegetales sanas: debido a que actúan como potenciadores del sistema de defensas.  Por ejemplo: aceite de oliva, aceite de coco, aguacate, frutos secos, semillas de chía, queso, huevos, entre otros.

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EJERCICIO:

  • Moderado y que no nos haga sudar.
  • La actividad física puede ayudar a eliminar bacterias de los pulmones y las vías respiratorias.
  • El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los glóbulos blancos que son los encargados de defender el organismo de las infecciones.
  • Ayuda a eliminar el estrés que por lo general es el causante de muchas de las enfermedades.

DESCANSO REPARADOR

  • Para empezar, el descanso reparador se logra con el número de horas de sueño, un ambiente silencioso y oscuro.
  • Si es difícil conciliar el sueño, es posible lograrlo después de un baño con agua tibia y una infusión.
  • El descanso actúa como un regulador del sistema inmune, de hecho,  durante el sueño se llevan a cabo las funciones necesarias para mantener su equilibrio.
  • Cuando dormimos bien nuestro sistema inmunológico produce citoquinas protectoras, anticuerpos y células por lo tanto,  combaten las infecciones.
  • La ausencia del descanso reparador altera el metabolismo y aumenta en la secreción de la proteína C.
  • La alteración en el sueño puede ser un factor de riesgo para desarrollar enfermedades inflamatorias crónicas y metabólicas.

MEDITAR

  • El sistema inmune responde a los pensamientos positivos y negativos.
  • La meditación estimula regiones del cerebro con funciones del sistema inmunológico.
  • La meditación controla las emociones positivas, la conciencia y la ansiedad. Estas son también las áreas del cerebro que actúa como centro de mando para el sistema inmunológico.
  • Permite mantener un tono emocional apacible evitando momentos de ira, pánico y ansiedad.

En Conclusión

debemos cuidar el interior y el exterior porque todo es uno” Confucio.